Entrevista a Alan Arguello

Del 10 de febrero al 10 de marzo, Alan Arguello estuvo en Inside Running Academy, una academia de rugby neozelandesa que ofrece entrenamientos de alto rendimiento. Regreso hace apenas unos días, así que acá te dejamos la entrevista que le realizamos donde nos cuenta todos los detalles de su experiencia:

– Contanos un poco sobre cómo eran los entrenamientos de la academia.

En las mañanas entrenábamos en The Athlete Factory, un gimnasio muy nuevo y con todas las prestaciones necesarias. Los entrenamientos eran muy completos, los ejercicios te ayudaban a mejorar la técnica y siempre tenías un profesor encima tuyo dándote indicaciones.

En las siestas íbamos a Blake Park.  Estos entrenamientos eran muy buenos, no eran tanto de contacto pero sí eran muy duros físicamente ya que te enseñaban muchas técnicas de pase, de tackle, de patadas, etc. Teníamos diferentes entrenadores todos los días y eso también estaba muy bueno. Para terminar estos entrenamientos hacíamos pasada de resistencia. Después de eso íbamos a la playa unos 30 minutos a recuperar los músculos y ya ahí quedábamos libres hasta las 5.00 que cada uno entrenaba en su club.

– ¿Qué nos podés decir de los entrenamientos con el club local?

Yo estuve jugando en Arataki Sports Club, un club local de Mount Maunganui. Después de los entrenamientos de la mañana y la siesta, cada jugador iba al club que nos habían asignado y participábamos de los entrenamientos que eran muy buenos y divertidos. Te adaptabas muy rápido al equipo ya que ellos eran muy buenas personas y te ayudaban en todo. Acá también hacíamos físico y eran muy duros los entrenamientos, el club era muy completo.

– ¿Cuál fue la diferencia que encontraste entre un entrenamiento en tu club de Argentina y el entrenamiento en Nueva Zelanda?

Noté diferentes técnicas, tienen un juego más rápido y los entrenamientos son más divertidos. Además los jugadores hacen todo bien.

– ¿Qué te pareció el lugar donde se ubica la academia, Mount Maunganui?

El lugar es hermoso, no falta nada. La gente es muy agradable, tenés dos playas hermosas muy cerquita: una con olas y otra sin olas. El Monte es hermoso para subirlo. La cuidad tiene de todo y es muy linda y turística.

– ¿Cómo sentiste que te trataron los entrenadores y personal de la academia?

Todo muy bien ya que no entendía el idioma me ayudaban un montón. Siempre muy buenos y muy atentos.

– Además de entrenar y entrenar, ¿hicieron alguna excursión?

Un día fuimos a Hamilton a ver un partido de los Chiefs vs Highlanders por el Super Rugby. Fue una experiencia increíble poder ver en vivo rugby de ese nivel. Además tuvimos la suerte de poder sacarnos una foto con el mejor de los mejores, Damian McKenzie.

En otra oportunidad fuimos a hacer el Tongariro Alpine Crossing, que es una caminata cerca de Taupo de unos 20 km en el que subís rodeado de un paisaje volcánico impresionante hasta llegar a unos lagos color esmeralda. Y en el camino se ve Mordor, famoso volcán que aparece en “El Señor de los Anillos”. Una excelente experiencia.

– ¿Cuáles fueron las mejores experiencias que viviste durante esas cuatro semanas?

Por un lado, en cuanto al rugby fue genial poder jugar partidos con el club en que entrenaba con jugadores bastante más grandes que yo. Estuvo muy bueno conocer gente con un gran nivel de juego y de diferentes países.

Por otro lado, me encantó la experiencia de hacer el cruce del Tongariro Crossing y subir el Monte que se encuentra cerca de donde vivíamos caminando y corriendo. ¡Estoy feliz de haber podido conocer un país tan lindo como Nueva Zelanda!

– Luego de estas cuatro semanas de entrenamiento, ¿considerás que hiciste una mejora en cuanto a tus habilidades en el juego?

Sí. Considero que mejoró mi físico y mi resistencia ya que los entrenamientos eran muy duros en cuanto a estos dos aspectos. Además mejoré mis habilidades con el pie, el dos contra uno,  y el tackle. El hecho de que todos los días teníamos entrenadores diferentes ayudaba a aprender distintas técnicas. Además los otros jugadores que entrenaban conmigo tenían muy buen nivel ya que jugaban en equipos de primera de Inglaterra, Francia, Escocia, Holanda y muchos países más. No cambiaría nada de los entrenamientos, todo fue de un muy buen nivel.

– ¿Recomendarías la academia a otros jugadores?

Sí, totalmente. Se las recomendaría a todos ya que mejorás y aprendés un montón además de conocer muchos jugadores de distintas partes del mundo. Cumplí mis expectativas al 100%. ¡Fue la mejor experiencia de mi vida!

– ¿Qué le dirías a alguien que está pensando en ir a la academia?

Que no lo piense y que vaya, que va a ser la mejor experiencia de su vida y va a mejorar mucho en todos los aspectos. Le va a abrir mucho la mente y va a conocer un país y una cultura hermosa.